Síntesis
 


Los bioindicadores de exposición ambiental en población infantil
Ricardo Fernández

El uso de biomarcadores, es una metodología de gran utilidad en las exposiciones ambientales. Esta metodología, solo puede llevarse a cabo una vez cumplidas las etapas de identificación de fuentes o causas, el análisis ambiental para conocer rutas de exposición y una evaluación clínica completa.


La evaluación implica: uso de biomarcadores de exposición (BMEX), esto es, el propio contaminante o alguno de sus metabolitos, capaz de medirse en fluidos biológicos y/o tejidos; la detección de biomarcadores de efectos biológicos (BMEF),  y su correlación con aparición de  daños en salud. Algunos biomarcadores indican exposición y absorción, pero también pueden señalar efectos.


La cuantificación de BMEX, permite certificar  absorción de contaminantes en una población expuesta; reduciendo la incertidumbre en relación a la exposición, mediante una evaluación de biodisponibilidad de los tóxicos implicados. Mientras que los BMEF precoz, resultan importantes objetivando alteraciones tempranas previas al daño orgánico.

 
La selección de los biomarcadores a medir y de sus matrices, así como su interpretación, requieren un adecuado conocimiento de: toxicocinética y toxicidad de los contaminantes; criterios estadísticos de utilidad de la prueba (sensibilidad, especificidad, valor predictivo, existencia de valores de referencia, etc.) y el cumplimiento de las cuestiones bioéticas pertinentes a la prueba.

Un grupo particular de biomarcadores, son los de vulnerabilidad, indicadores de una particular susceptibilidad individual de sufrir daño y que suelen corresponderse a cuestiones genéticas determinadas.

La correlación de los biomarcadores, con efectos negativos en salud observados, genera evidencias que guían las intervenciones en salud y sirven para evaluar su impacto.